La coagulación de la sangre debe regularse con precisión en el cuerpo humano para reducir al máximo las hemorragias en caso de heridas o de trombosis en los tejidos sanos. El proceso de coagulación es de gran complejidad, y está regulado por numerosas sustancias, entre las que se encuentra la heparina, que es una molécula con múltiples cargas negativas, segregada por los mastocitos situados junto a las paredes de los vasos sanguíneos.
La concentración de heparina, que se administra durante una intervención quirurgica para que la sangre no coagule, se debe vigilar continuamente para evitar pérdidas incontrolables de sangre. Hasta hace poco tiempo el único control que se podía hacer se basaba en la medida del tiempo de coagulacion; no existía un método de determinación directo y rápido para determinar la concentración de heparina en la sangre. Ante esa necesidad, se diseñó un electrodo selectivo para responder a la heparina en tiempo real durante una intervención quirurgica.
Algunos químicos han sabido diseñar electrodos que responden selectivamente a determinados analitos, que se encuentran en disolución o en fase gaseosa. Un electrodo selectivo típico tiene un tamaño aproximado de un bolígrafo. En realidad se han descubierto transistores de efecto de campo, sensibles a determinados iones, que tienen un tamaño de solo unos centenares de micras, y que pueden introducirse en los vasos sanguíneos. El uso de estos electrodos para medir voltajes y suministrar información química se llama potenciometría.
En el caso mas simple, el analito es una especie electroactiva que forma parte de una célula galvánica. Un especie electroactiva es una especie que puede ceder o aceptar electrones en un electrodo. Podemos convertir una disolución problema en una semicélula introduciendo en un electrodo, como un hilo de platino, para transferir electrones a o desde un analito. Puesto que el electrodo responde al analito, el electrodo se llama electrodo indicador. Conectamos después esta semicélula a una segunda semicélula a través de un puente salino. La segunda semicélula tiene una composición fija, y por tanto tiene un potencial constante. Puesto que su potencial es constante, la segunda semicélula se llama electrodo de referencia. El voltaje de la célula es la diferencia entre el potencial variable de la semicélula del analito y el potencial constante de referencia.
Los conductores de metal o carbono sumergidos en electrólitos se conocen como electrodos. Un electrodo negativo (cátodo) es el que aporta los electrones en una célula química. Un recolector de iones positivos en un tubo lleno con gas también se conoce como electrodo (ánodo).
Bibliografía.
Daniel C. Harris. 2003. Análisis químico cuantitativo. Editorial REVERTÉ. Barcelona, España.
Alfonso R. Gennaro. 2003. Remington Farmacia. Editorial médica panamericana. Buenos Aires, Argentina.

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